mi yo marino
dictan tus instintos, tus sentimientos, tus ideales. tu corazón. la marea es traicionera, no dejes que te arrastre y espera paciente, entre olas y brisas trae tu vida. siempre llega. deja que la arena fina y blanca se escurra entre tus dedos. claro que puedo vivir aislada en mi orilla esperando a que la luna cambie su fuerza. sola, mirando al horizonte, hacia delante. pero no quiero. prefiero mirar a los lados y ver que están ahí, que ellos también me sonríen a mí.